La carcoma deja orificios redondos de 1 a 3 mm y serrín fino; la termita no perfora la superficie, deja tubos de barro y vacía la madera por dentro. Si ves agujeros y polvillo, es carcoma. Si ves galerías de barro o madera que suena hueca sin ningún agujero, es termita. Importa porque el tratamiento es el contrario: la carcoma se trata inyectando en la madera y la termita con cebo perimetral en el terreno.
Carcoma y termita se confunden constantemente, y con motivo: las dos comen madera y las dos se descubren tarde. Pero son insectos distintos, con comportamientos opuestos, y esa diferencia decide qué tratamiento funciona.
La confusión sale cara. Cada mes que una colonia de termita avanza sin tratar es estructura perdida, y a diferencia de la carcoma, la termita no se queda en un mueble: llega a vigas, rodapiés y marcos desde el terreno.
Tabla comparativa rápida
Si solo vas a leer una cosa de esta guía, que sea esta tabla.
| Señal | Carcoma | Termita subterránea |
|---|---|---|
| Orificios visibles | Sí, redondos de 1 a 3 mm | No, la superficie queda intacta |
| Serrín | Sí, polvo fino como talco | No hay serrín |
| Tubos de barro | No | Sí, cordones oscuros por muros |
| Sonido de la madera | Sólida, con galerías puntuales | Hueca, suena a vacío |
| De dónde viene | Del propio mueble, llega volando | Del terreno, sube por cimentación |
| Insecto adulto | Escarabajo pequeño y oscuro | Alados claros en primavera |
| Riesgo estructural | Medio, suele quedar acotado | Alto, alcanza vigas y forjados |
| Tratamiento | Inyección en la madera | Cebo perimetral en el terreno |
Las cinco señales que las distinguen
1. Los agujeros: si los ves, es carcoma
Es el criterio más fiable y el más rápido de comprobar. La carcoma perfora la superficie al salir del mueble ya adulta, dejando orificios redondos y limpios de entre uno y tres milímetros.
La termita subterránea nunca perfora hacia fuera. Trabaja el interior de la madera y mantiene la capa exterior intacta, porque necesita oscuridad y humedad.
Una viga puede estar completamente vacía por dentro y verse perfecta desde fuera.
2. El serrín: la firma de la carcoma
Bajo un mueble con carcoma activa se acumula un polvo muy fino, parecido al talco. Si lo limpias y vuelve a aparecer en unos días, la infestación está viva, no es un daño antiguo.
La termita no genera serrín visible. Su rastro es otro: barro.
3. Los tubos de barro: la firma de la termita
Son cordones estrechos de tierra y saliva que la termita construye para desplazarse protegida del aire y la luz. Suben por muros, zócalos, pilares y el encuentro de la pared con el suelo.
Si encuentras uno, no lo rompas del todo: ábrelo un centímetro para ver si hay actividad dentro y deja el resto. Destruirlo entero hace que la colonia reconstruya por otra ruta y complica localizarla.
4. El sonido: golpea la madera
Golpea con los nudillos a lo largo de una viga o un marco. Un cambio claro de sonido —de sólido a hueco— indica que el interior está vaciado. Es la señal más característica de termita, y también aparece en carcomas muy avanzadas.
5. Los alados de primavera
Entre marzo y junio salen los reproductores. Los de termita tienen cuatro alas iguales, cuerpo claro y las pierden enseguida: encontrar alas sueltas en un alféizar es un indicio fuerte. La carcoma adulta es un escarabajo pequeño y oscuro, y sus alas no se desprenden.
Dónde mirar según tu vivienda
Unifamiliar o con jardín. Riesgo alto de termita. El contacto de la estructura con el terreno y la humedad del riego son justo lo que la colonia necesita. Revisa la base de los muros, el encuentro del solado con el terreno y la caseta de jardín.
Casa antigua con vigas de madera. Riesgo alto de carcoma. Vigas, puertas, armarios empotrados y muebles de madera maciza y seca son su hábitat.
Piso en bloque. Riesgo bajo de las dos: la estructura es de hormigón. Si aparece algo, suele ser carcoma en un mueble concreto.
Por qué el tratamiento es opuesto
La carcoma se trata en la madera. El insecto vive dentro de la pieza, así que el producto tiene que llegar ahí: inyección en profundidad y, en piezas valiosas, tratamiento en cámara. Es un trabajo acotado a la pieza afectada.
La termita se trata en el terreno. La colonia no está en la madera que ves, sino bajo tierra, y puede tener cientos de miles de individuos a decenas de metros. Los sistemas de cebo perimetral aprovechan que las obreras lo transportan al nido y eliminan la colonia entera.
El error que más vemos es aplicar un producto de carcoma sobre lo que en realidad es termita. No hace nada contra la colonia y retrasa el diagnóstico correcto varios meses. Con termita, esos meses son daño estructural.
Contenido revisado por técnicos de empresas inscritas en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas. Esta guía es informativa: el diagnóstico definitivo requiere revisión presencial.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tener carcoma y termita a la vez?
Sí, y no es raro en viviendas antiguas con humedad. Son especies distintas que no compiten entre sí, así que pueden coexistir en el mismo inmueble. En ese caso hacen falta los dos tratamientos, cada uno con su método.
¿La carcoma se contagia de un mueble a otro?
Sí. El adulto sale volando y busca otra madera donde poner huevos, normalmente cerca. Por eso, cuando se detecta en una pieza, se revisan las demás de la misma estancia antes de dar el caso por cerrado.
¿Sirven los productos de droguería?
Para carcoma muy localizada y superficial pueden reducir la actividad, pero no alcanzan las galerías profundas. Contra termita subterránea no sirven en absoluto: el problema está en el terreno, no en la madera.
¿Hay que tirar el mueble con carcoma?
Casi nunca. La inyección permite salvar la mayoría de piezas. Solo se descarta cuando la madera ha perdido tanto material que ya no tiene función estructural.
¿Cuál de las dos corre más prisa?
La termita, sin discusión. La carcoma avanza despacio y suele quedarse en la pieza colonizada. La termita subterránea avanza de forma continua y llega a elementos estructurales, así que cada mes cuenta.