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Normativa

Plan de control de plagas para hostelería: qué exige el APPCC

ACTUALIZADO 9/8/2026REVISADO POR TÉCNICO ROESB
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En un local de alimentación, el control de plagas es un prerrequisito del sistema de autocontrol: hace falta un plan documentado con plano de puntos numerados, periodicidad de revisiones y registro de cada visita. Lo que se revisa en una inspección es el histórico documental, no el estado del local en ese momento. Un local impecable sin registro es una no conformidad.

Hay una idea equivocada muy extendida en hostelería: que el control de plagas es algo que se contrata cuando aparece un problema. En un local de alimentación no funciona así. Es documentación que tiene que existir y estar viva antes de que nadie pregunte.

Qué revisa realmente una inspección

Esto es lo que sorprende a mucha gente la primera vez: el inspector no busca cucarachas. Busca papel.

Un local impecable sin registro documental es una no conformidad. Un local con una incidencia detectada y documentada, muchas veces no.

La lógica tiene sentido: lo que se evalúa es si tienes un sistema de prevención funcionando, no si hoy hay o no hay bichos. Una plaga puede aparecer en cualquier local; lo que distingue a uno bien gestionado es que la detecta, la registra y actúa.

Qué debe contener el plan

Diagnóstico de situación inicial. Revisión del local y su entorno, identificando puntos críticos, vías de entrada y focos activos si los hay.

Plano con puntos de control numerados. Es el documento central. Ubicación de cada dispositivo sobre el plano del local, con su número. Es lo primero que se pide.

Periodicidad definida de revisiones. Establecida según el nivel de riesgo de tu actividad y justificada en el propio plan.

Registro de cada visita. Fecha, incidencias detectadas, consumo por punto, producto aplicado si lo hubo y medidas propuestas. Este histórico es lo que acredita que el plan está vivo.

Fichas técnicas y de seguridad de todos los biocidas empleados.

Medidas correctoras y su seguimiento. Si el técnico detecta un hueco sin sellar o una malla rota y lo anota, tiene que constar que se corrigió.

Datos de la empresa ejecutora, con su número de inscripción en el ROESB.

Los puntos críticos de un local de hostelería

Seis zonas concentran la mayoría de las incidencias, y conviene que el plano las cubra sin excepción:

  • Zona de lavado: humedad permanente y restos orgánicos. Foco número uno de cucaracha.
  • Recepción de mercancía: la cucaracha alemana entra en cajas de cartón y palés.
  • Almacén y cámaras: producto seco y el hueco tras el motor como refugio térmico.
  • Cuarto de basuras: punto crítico obligado y lo primero que mira un inspector.
  • Falso techo y patinillos: vías de movimiento entre el local y las viviendas superiores.
  • Terraza y sumideros: en verano, moscas, avispas y cucaracha oriental desde el desagüe.

El error de esperar a la inspección

Montar la carpeta el día antes no funciona, por una razón simple: lo que se revisa es el histórico. Un plan con fecha de la semana pasada y sin registro de revisiones anteriores deja claro que no existía.

Y hay un matiz que juega a tu favor si lo haces bien: tener incidencias registradas no es malo. Lo que se valora es que se detecten y se corrijan. Un registro donde nunca aparece nada durante dos años resulta menos creíble que uno con incidencias anotadas y resueltas.

Cómo lo montamos en la red

Las empresas de Gesplaga preparan el plan completo desde el diagnóstico inicial: plano numerado, periodicidad justificada, registro de cada revisión y carpeta lista para enseñar sin preparar nada.

Y trabajan siempre fuera del horario de apertura, que en hostelería no es un extra sino la única forma razonable de hacerlo.

GP
Equipo técnico de Gesplaga

Contenido revisado por técnicos de empresas inscritas en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas. Esta guía es informativa: el diagnóstico definitivo requiere revisión presencial.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer yo mismo el plan de control de plagas?

El titular es responsable de que exista y esté al día, pero los tratamientos con biocidas de uso profesional debe ejecutarlos una empresa inscrita en el ROESB. En la práctica, el plan lo elabora y lo mantiene esa empresa, y tú lo custodias.

¿Cada cuánto hay que revisar?

Lo marca la evaluación de riesgo de tu actividad, no un calendario genérico. Un bar de tapas y un obrador con almacén no tienen la misma frecuencia. Lo importante es que la periodicidad esté definida en el plan y se cumpla.

¿Vale con guardar las facturas del fumigador?

No. La factura acredita el pago, no la actuación técnica. Hace falta certificado de cada intervención, plano de puntos y registro de revisiones con sus incidencias.

¿Qué pasa si me inspeccionan y no tengo el plan?

Es una no conformidad del sistema de autocontrol, con independencia de que no haya plaga visible. Las consecuencias van desde requerimiento de subsanación hasta sanción, según la gravedad y la reincidencia.

Acabo de abrir, ¿desde cuándo me lo pueden pedir?

Desde el inicio de la actividad. El plan de control de plagas forma parte de los prerrequisitos que deben estar operativos antes de empezar a manipular alimentos, no algo que se monta con el tiempo.

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